Por hambre, el pueblo peruano rompe la cuarentena
La escena se repite en todas las calles, plazas y mercados del Perú: miles de trabajadores informales salen a ganarse el pan de cada día, desacatando las medidas de emergencia dictadas por el gobierno para frenar el avance del coronavirus.
Lima, Perú (Diario Nuevo Norte).- A más de cincuenta días del estado de emergencia, el hambre apremia, la falta de ingresos económicos pesa más que el miedo al contagio e incluso no hay temor a la multa que el gobierno aplica por realizar actividades económicas «no esenciales».
Vendedores de mascarillas y guantes, «jaladores» de talleres mecánicos que atienden con las puertas semiabiertas, vendedoras de comida «a domicilio» (aunque sin los «protocolos de bioseguridad»), personas que suben a los ómnibus a expender caramelos y chocolates y en las afueras de los mercados cientos de personas tratando de ofrecer algún producto al paso para «ganar alguito».
Es la cruda realidad de miles de peruanos para quienes no ha habido CTS, ni devolución de aportes de la AFP, mucho menos «bono solidario», «bono independiente» o el flamante «bono universal». Así haya pandemia, no hay hambre que resista una cuarentena.
Y el gobierno ha sido incapaz de comprender la angustia de la población. Lo peor de todo, el avance de la pandemia pese a las drásticas medidas y también el avance del número de muertos (1,344 fallecidos hasta el día de ayer) y el colapso del sistema de salud en ciudades como Iquitos donde han fallecido más de cien personas por coronavirus, incluido dos médicos. Diecisiete policías fallecidos, más de 600 enfermeras contagiadas.
Otra escena que quedará tan grabada en la retina como la de los cadáveres envueltos en bolsas y tirados en los pasillos de los hospitales, es la de miles de peruanos que decidieron regresar caminando a sus lugares de origen en la sierra y la selva, empujados por el hambre y el desempleo. Y el drama fue más terrible porque fueron intervenidos por la ley, teniendo que pernoctar al costado de las carreteras. Es la cara del otro Perú, marginal y marginado.
REACTIVACIÓN ECONÓMICA
El gobierno ha anunciado que a partir del 11 de mayo se levantará la cuarentena. Además aprobó el reinicio de 27 actividades productivas en cuatro sectores económicos: minería e industria, construcción, turismo y restaurantes, y comercio; pero antes deben cumplir protocolos sanitarios para poder trabajar.
¿Y los miles de peruanos que están fuera del sistema y que carecen de un empleo formal? Sin sueldo, ni planilla, ni seguro social ni de salud, más de 6 millones de peruanos están fuere del Perú oficial, como ciudadanos de quinta categoría. excluidos del festín de «la bonanza económica» que había antes de la pandemia.
En un informe del portal OjoPúblico titulado «El lado más vulnerable del Perú en las regiones no acata la cuarentena por la pandemia», se grafica esta situación que hoy el diario Nuevo Norte pone en evidencia: «El gobierno anunció, como parte de las medidas de emergencia ante la cuarentena por la pandemia, un decreto que contempla un subsidio de 380 soles para que las familias más pobres puedan recibir este apoyo por los 15 días de aislamiento decretado ante la expansión del coronavirus; sin embargo, Jhony Castillo, vendedor informal del mercado de Piura, dijo a OjoPúblico que con ese monto no podrá sobrevivir los días que dure el aislamiento. “Somos ocho personas en mi familia, y con 25 soles diarios es difícil desayunar, comer y cenar. Igual tendré que salir a trabajar mañana, porque diariamente consigo ganar entre 40 y 45 soles vendiendo ropa. El gobierno debe darnos facilidades, otras alternativas”, dijo.

La Red Investigativa Regional de OjoPúblico reportó que en la mayoría de ciudades las personas se trasladaron con normalidad a sus centros de trabajo. Solo cerraron algunas tiendas y centros comerciales. En el norte del Perú, en Lambayeque, Piura y La Libertad, el transporte público, los choferes de taxis colectivos, mototaxis y motociclistas desempeñaron sus labores sin inconvenientes. Las entidades estatales en todas las regiones del país suspendieron sus labores, al igual que los locales al interior de los centros comerciales, salvo los supermercados, bancos y farmacias.
El incumplimiento de la cuarentena aprobada vía Decreto Supremo 044-2020-PCM expone la vulnerabilidad del sector más pobre del país: familias que subsisten diariamente vendiendo productos en los mercados, ambulantes en las calles, conduciendo autos colectivos, buses y mototaxis. La mayoría de los ciudadanos entrevistados por OjoPúblico dijeron que esos empleos eran su única manera de generar ingresos y que mañana (hoy) volverán a las calles para tener con qué comprar alimentos en sus hogares.
En algunas localidades como Iquitos y Tumbes los militares salieron a las calles para exhortar a la población a que regrese a su domicilio. Sin embargo, no lo lograron e incluso se registraron enfrentamientos en Aguas Verdes (Tumbes) entre las fuerzas del orden y los vendedores informales del mercado. Este es el otro lado del drama que está ocasionando la pandemia del coronavirus.

¡POR FAVOR, SÓLO QUEREMOS TRABAJAR!
Un reportaje de la agencia BBC Mundo titulado «El reto de poner en cuarentena a millones en América Latina, donde mucha gente sobrevive día a día», también enfoca el tema de la necesidad de sobrevivir en esta emergencia. «Noelia Flores contaba con los 35 soles (cerca de US$10) que iba a ganar limpiando en un hotel de Tumbes, en el norte de Perú. Con ellos iba a comprar la comida de ese día para ella, sus dos hijos, su nuera y sus cuatro nietos. Pero al llegar al establecimiento, le dijeron que desde solo los empleados que estaban en planilla trabajarían».
La razón: la noche anterior, el gobierno peruano había declarado el estado de emergencia y puesto al país en cuarentena para frenar la expansión del nuevo coronavirus, así que quienes no tenían contrato, como ella, ya no eran bienvenidos.
Perú es el país de América Latina que ha aplicado la cuarentena más restrictiva para detener el avance del virus, cerrando las fronteras a cal y canto y sacando al Ejército a la calle para asegurarse de que la población esté confinada en sus casas.
A nivel global, más de 190.000 personas han contraído el virus surgido en China, que causa la enfermedad Covid-19. Pese a que a la gran mayoría solo le genera síntomas leves parecidos a los de una gripe, la pandemia ya se ha cobrado más de 7.000 vidas.
Al momento de tomar la decisión, Perú era el Estado de la región con más casos confirmados después de Brasil y Chile. Con poco más de un centenar de infectados, está muy por debajo de la situación que vive España, por ejemplo, que ya los cuenta por decenas de miles y más de 500 muertos. Y sin embargo, la cuarentena decretada en aquel país europeo es más flexible que la peruana.
«Suena a un ‘sálvense quien pueda’. El domingo 15 de marzo en el Perú, ocho de la noche, el presidente, Martín Vizcarra, avisaba que solo cuatro horas después toda la población debía permanecer en sus viviendas y que solo los empleados de servicios esenciales podrían ir a trabajar.

En un país donde siete de cada 10 personas no cuenta con un empleo formal, el anuncio cayó como un balde de agua fría.
«Nosotros, lo que vamos haciendo lo vamos gastando a diario en comida y ahorramos un poquito para el alquiler», explica Flores. «Mi hijo conduce un mototaxi y gana un promedio de entre 15 y 20 soles (entre US$4,3 y US$5,7) porque tiene que pagar la gasolina y la moto».
Esta inmigrante venezolana de 39 años también junta lo que puede para enviárselo a su madre. «Para su comida», añade preocupada.
Hasta ahora, complementaba los tres días a la semana que trabajaba en el hotel con la venta ambulante de café y golosinas en la playa. La cuarentena, que le parece «exagerada», ha acabado con todas sus fuentes de ingresos.
«Hay personas que tienen su dinero guardado y pueden comprar abarrotes y al por mayor. Pero a los que no tenemos, como nosotros que somos extranjeros, se nos hace muy difícil», cuenta por teléfono.
«Esto está creando un caos bastante fuerte y las personas que tienen, compran y se abastecen, pero uno se queda sin nada porque no tiene con qué comprar», lamenta, dijo BBC Mundo.
FUENTES
https://ojo-publico.com/1672/el-lado-mas-vulnerable-del-peru-no-acata-la-cuarentena-en-regiones

